Que hacer en Cuenca, mejores planes fin de semana

Fin de semana en Cuenca

Que hacer en Cuenca, mejores planes fin de semana

¿Qué hacer en Cuenca?

Este articulo va dirigido para todos los que pensáis venir unos días de escapada por cuenca y os preguntáis que hacer por la zona.

Lo primero felicitaros por la elección. Cuenca es uno de los lugares con mas encanto que podemos encontrar por la zona centro de España. Tienes multitud de opciones turísticas, ya sea dar un paseo por el casco antiguo (muy recomendable), como salir a la sierra en busca de naturaleza, pasando por visitar sus museos de arte, monumentos históricos…

Por supuesto no dejéis de  salir a tomar unas cañas por cualquier sitio y disfrutar de las tapas que ofrecen la mayor parte de bares de la ciudad a un precio realmente económico.

Os vamos a proponer los que nosotros consideramos los 4 mejores planes para hacer en tu escapada a Cuenca.

1- Multiaventura en cuenca.

Nosotros somos unos apasionados de la naturaleza y nos parece imprescindible recomendarte que disfrutes de un día haciendo multieventura por el parque natural de la serranía de cuenca. Esta es una de las mejores cosas que hacer en Cuenca. Paisajes espectaculares y naturaleza en estado puro es lo que encontrarás a un paso de la ciudad. A tan solo a 20 km de Cuenca en la localidad de Villalba de la sierra tienes opciones para realizar actividades de aventura tales como barranquismo, piraguismoespeleologia,paint ball, vía ferrata, escalada, senderismo y muchas otras opciones.

Multiaventura para hacer en Cuenca
Multiaventura para hacer en Cuenca

2- Valle del Cabriel.

A 50 minutos de Cuenca puedes visitar el pueblo de Enguidanos. Situado en las orillas del rio Cabriel pasa por ser uno de los pueblos mas bonitos de toda Castilla la mancha. Su espectacular castillo coronando en lo alto y el río Cabriel moldeando el paisaje de la zona lo corroboran. Tal vez el lugar mas visitado de Enguidanos sean “las chorreras” de Cabriel, un lugar para no perderse. Un barranco que discurre por el cauce natural del Cabriel lleno de pozas, saltos y toboganes. Su agua cristalina atrae a gran cantidad de publico los meses de verano, ya que el baño esta permitido.

Nosotros te recomendamos que contrates la actividad con alguna empresa local  para mayor seguridad además puedes disfrutar de actividades como rafting , piragüismo de aguas bravas y barranquismo sin salir de este pueblo.

3- Una vuelta por el parque natural de la serranía de cuenca.

Los lugares más emblemáticos para visitar por la serranía son tres: el ventano del diablo, la ciudad encantada y el nacimiento del rio cuervo.

Si empezamos nuestra ruta en cuenca, podemos tomar la carretera antigua que discurre al lado de la hoz del rio Júcar (muy recomendable) en dirección Villalba de la sierra. Lo primero que nos encontramos después este pueblo es el ventano del diablo, un mirador de roca natural en el que podemos observar la hoz del rio Júcar (la puerta de entrada a la serranía de cuenca).

A pocos kilómetros de este lugar nos encontramos con la ciudad encantada.  La visita cuesta 5€ pero merece la pena ver las formaciones de roca tan peculiares que la naturaleza ha ido moldeando.

Una vez hemos concluido la visita disponemos de dos opciones, continuar la carretera hacia delante para llegar al pueblo de Valdecabras donde podemos parar a comer o tomar algo si ya es hora. La otra opción sería volver sobre nuestros pasos 3 km y tomar la carretera principal de la sierra que nos dirige hacia el nacimiento del rio cuervo, otro lugar recomendable 100%.

4- La ciudad de cuenca.

Aquí encontramos multitud de opciones. Cabe destacar que un paseo por el casco antiguo de la cuidad situado entre las hoces de los ríos Júcar y Huecar es algo que no te puedes perder. El barrio del castillo, la plaza mayor, la catedral, o perderte por las pequeñas plazas del casco, es una de las mejores maneras de disfrutar esta ciudad.

Esperamos que tengas un poco más claro que hacer en cuenca cuando estés por aquí. Como último consejo no olvidéis mirar la previsión meteorológica para no tener sorpresas en nuestro viaje.